Nada en la nevera

Arquitectura, Diseño, Cocina y más.

Archivo para 03. COCINA

Volcán de gorgonzola

Os presentamos una nueva improvisación exitosa de Nada en la nevera. Un arroz sencillo y sano para un momento de duda donde no se nos ocurra qué hacer y tengamos pocos recursos en el frigorífico.

Ingredientes (4P): 2 cebolletas grandes, 2 tomates de huerta maduros, 400 gr de arroz basmati, 1 pastilla de caldo y 100 gr de gorgonzola.

Sofreímos a fuego lento la cebolleta cortada a tiras con un poco de aceite hasta que adquiera un color transparente y empiece a dorarse; inmediatamente después añadimos los tomates cortados a dados y previamente escurridos y dejamos cocer con la sartén tapada. Cuando veamos que todo coge el color y aroma adecuado añadimos un poco de vino blanco y una hoja de laurel. Una vez haya reducido el vino añadimos el arroz y un diente de ajo entero hasta que todo se mezcle bien. Paralelamente habremos calentado el agua correspondiente con una pastilla o dos de caldo de cocido (o con un caldo comprado o preparado por nosotros); en el momento que el arroz esté bien mezclado con el resto de ingredientes añadimos el caldo y le damos unos 11-13 minutos de cocción a todo el conjunto.

Para terminar, una vez sirvamos cada plato, practicaremos un orificio en el arroz depositado en el plato y “enterraremos” una porción de queso gorgonzola del tamaño de una nuez. Servimos caliente con algo de albahaca y pimienta negra por encima. El que quiera le puede añadir algo de parmesano rallado si quiere hacerlo aún más italiano.

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Café con helado, la belleza de lo elemental

Poco hay que decir de los platos obvios, rotundos y sencillos. Nada que nadie no sepa. Las cosas básicas, un plato de embutido, una tortilla de patata o un café con helado, suelen conceder placeres desproporcionados con respecto a lo que cuesta acceder a ellos.

En este caso, un café con helado. Sin trucos, básico y elemental, pero con un par de detalles. El helado, sin complicaciones: helado de vainilla de mercadona, hacendado. Del baratito, no del que imita a häagen-dazs. Sí, aunque resulte dudoso; es así. El café, elemento esencial: un roma de nespresso. El orden, importante: se coloca una bola de helado en el vaso o taza y se dispone bajo la salida del siempre cremoso nespresso. Se deja fundir unos segundos y se sirve inmediatamente. Se puede espolvorear cacao en polvo si se quiere elevar al nivel de postre, pero como dicta el título su belleza radica en lo elemental del tema. No nos liemos.

Arroz con chirlas en olla a presión

Un plato sencillo y elemental que se prepara en apenas 10 minutos. Para estos días de hambre y pereza en los que uno no quiere cocinar pero necesita comer caliente sin salir de casa.

Sofreímos unos ajos cortados menudos en la misma olla a presión con algo de aceite. Echamos las chirlas, almejas, berberechos o cualquier molusco de temporada y esperamos a que se abran mientras le añadimos perejil fresco. Una vez abiertas le echamos un poco de vino blanco y esperamos a que se reduzca. Añadimos dos veces y media agua que arroz y disolvemos una pastilla de avecrem o similar. Lo controlamos de sal y cuando el guiso coja cuerpo se le añade el arroz y se tapa la olla, donde lo tendremos unos 6 minutos y medio a fuego medio contados desde que arranque el hervor. A partir de ese momento esperamos a que cese la salida de vapor y abrimos rápidamente para que no se estire la cocción. Lo emplatamos y a la mesa a disfrutarlo!

Atún marinado con salsa de soja

Esta receta, de extrema sencillez, me la pasa mi amigo Antonio Orero, otro fanático de la cocina japonesa como esta bitácora. A él le agradezco un sinfín de consejos culinarios que poco a poco irán apareciendo por estos lares.

Para todos aquellos que cada vez que pisan un restaurante japonés buscan como desesperados el área de sashimi va dedicada esta receta. De manera fácil y rápida se puede tener un plato de pescado fresco en la mesa. Se procede de la siguiente manera: compramos atún fresco y lo cortamos en dados de unos 2x2x2 cm. Lo sumergimos en soja y lo dejamos marinando alrededor de 15 minutos. Lo disponemos cuidadosamente en un plato con un recipiente para matizar con soja y wasabi antes de llevar a la boca, y a disfrutar. Así de sencillo y así de elemental, es resultado es espectacular. Se puede repetir el proceso con salmón, aunque en ese caso conviene mantenerlo en sal previamente un par de horas en la nevera y luego lavarlo con agua fresca antes de empezar con el marinado de soja.

Helado de chocolate con mascarpone

Un postre rápido y sencillo para los amantes del chocolate: cogemos un buen helado de chocolate, un Belgian Chocolate de Haagen Dazs, por ejemplo. Le añadimos una cucharada generosa de queso mascarpone y lo rematamos con un café nespresso recién hecho. Para decorar, una galleta digestive troceada o almendra tostada en láminas. La receta está extraída de la página oficial de Haagen Dazs, pero aquí la hemos aderezado con algún detalle propio. A difrutarla!

Spaghetti carbonara con verduras de temporada

Una auténtica receta de Nada en la nevera™ que hace honor al origen de esta bitácora. La pasta es sencilla y variable, consiste en utilizar las verduras que se nos estén poniendo malas en el fondo de la nevera, darle un par de retoques y servir caliente. La base se asemeja a la carbonara, por eso el nombre, pero todo parecido o vulneración del plato italiano es mera coincidencia.

Ingredientes (2P): 200 gr. de spaghetti, nata líquida, nuez moscada, sal, pimienta, vino blanco, bacon y las verduras que consideremos apropiadas (en este caso pimiento rojo y ajos tiernos).

En una sartén de base amplia y con tapa se fríe el pimiento cortado fino, a fuego lento; posteriormente se sube el fuego y se le añaden los ajos tiernos y un chorro de vino blanco hasta que se reduzca. Se le añade la nata con un poco de leche, nuez moscada, sal y pimienta negra recién molida. El bacon se puede hacer en el microondas entre dos servilletas para que pierda la grasa y añadirse posteriormente al sofrito. Mientras tanto habremos hervido la pasta en agua salada el tiempo que indique el envase. Un plato económico que además nos ayuda a reciclar la nevera. A disfrutar.

Tarta de manzana premium especial para caprichosos

Os presentamos una tarta de manzana con extra de placer y doble de pecado que probé hace poco en un horno cercano y que en Nada en la nevera hemos intentado reproducir con un éxito parcial (la del horno era mejor, aunque está no está nada mal). Es una de estas tartas que no puedes ver y no probar, una auténtica tentación para caprichosos.

Ingredientes (8P): una base de hojaldre congelada, 3 manzanas grandes, azúcar (mucha), crema pastelera, nutela y almendras laminadas crudas.

Descongelamos y estiramos el hojaldre en un papel vegetal para horno. Cortamos la manzana fina y la disponemos en el hojaldre. La horneamos durante 40 minutos con el horno previamente precalentado a 180º. Por otro lado preparamos la crema pastelera con una receta de crema pastelera clásica (2 yemas de huevo, harina, maizena, azúcar, leche, corteza de limón, vainilla y canela) que podéis consultar en cualquier recetario básico. Cuando la tarta esté horneada preparamos un almíbar con azúcar y agua en cantidades similares, a fuego muy lento, sin parar de remover y pintamos la superficie de las manzanas. Ponemos la crema con una manga pastelera a lo largo de toda la tarta y la rematamos con nutela ligeramente reducida con leche a fuego lento. Por último espolvoreamos las almendras para colmatar esta auténtica bomba de relojería. La mezcla de sabores, el hojaldre, la manzana horneada y el chocolate hacen de esta tarta un postre imprescindible para los más golosos. No defraudará.