Nada en la nevera

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Atún marinado con salsa de soja

Esta receta, de extrema sencillez, me la pasa mi amigo Antonio Orero, otro fanático de la cocina japonesa como esta bitácora. A él le agradezco un sinfín de consejos culinarios que poco a poco irán apareciendo por estos lares.

Para todos aquellos que cada vez que pisan un restaurante japonés buscan como desesperados el área de sashimi va dedicada esta receta. De manera fácil y rápida se puede tener un plato de pescado fresco en la mesa. Se procede de la siguiente manera: compramos atún fresco y lo cortamos en dados de unos 2x2x2 cm. Lo sumergimos en soja y lo dejamos marinando alrededor de 15 minutos. Lo disponemos cuidadosamente en un plato con un recipiente para matizar con soja y wasabi antes de llevar a la boca, y a disfrutar. Así de sencillo y así de elemental, es resultado es espectacular. Se puede repetir el proceso con salmón, aunque en ese caso conviene mantenerlo en sal previamente un par de horas en la nevera y luego lavarlo con agua fresca antes de empezar con el marinado de soja.

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Spaghetti carbonara con verduras de temporada

Una auténtica receta de Nada en la nevera™ que hace honor al origen de esta bitácora. La pasta es sencilla y variable, consiste en utilizar las verduras que se nos estén poniendo malas en el fondo de la nevera, darle un par de retoques y servir caliente. La base se asemeja a la carbonara, por eso el nombre, pero todo parecido o vulneración del plato italiano es mera coincidencia.

Ingredientes (2P): 200 gr. de spaghetti, nata líquida, nuez moscada, sal, pimienta, vino blanco, bacon y las verduras que consideremos apropiadas (en este caso pimiento rojo y ajos tiernos).

En una sartén de base amplia y con tapa se fríe el pimiento cortado fino, a fuego lento; posteriormente se sube el fuego y se le añaden los ajos tiernos y un chorro de vino blanco hasta que se reduzca. Se le añade la nata con un poco de leche, nuez moscada, sal y pimienta negra recién molida. El bacon se puede hacer en el microondas entre dos servilletas para que pierda la grasa y añadirse posteriormente al sofrito. Mientras tanto habremos hervido la pasta en agua salada el tiempo que indique el envase. Un plato económico que además nos ayuda a reciclar la nevera. A disfrutar.

Ruotte della nonna affumicate

ruedas

Una receta más de improvisación y éxito. Esta en concreto la preparé por primera vez recién llegado a Milán tras el paso por el Esselunga más cercano. Un par de calabacines, un poco de bacon, ruedas y aceite de oliva. Quizá le tengo cariño al plato por el recuerdo de aquel momento (hay sabores que te hacen viajar en el tiempo), pero en cualquier caso el plato está de muerte. Las ruedas en este caso me las ha traído una amiga (gracias Lucía!) ya que en Valencia siguen siendo difíciles de encontrar (sigo buscando…). 

Ingredientes (2P): 200gr. de ruedas barilla, 2 calabacines, 100 gr de bacon a tiritas, albahaca, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra y parmesano recién rallado. 

El plato no tiene complejidad alguna. Se corta el calabacín en rodajas o tacos menudos, se sofríe hasta que empiece a dorarse, se le añade el bacon y un pelín de pimienta negra. Mientras tanto se cuece la pasta según indique el paquete y una vez cocida se añade al sofrito. Se marea ligeramente y una vez en el plato se le añade la albahaca (mejor fresca, claro), un poco de aceite de oliva virgen extra y se le ralla parmesano sobre el plato. Sencillo pero delicioso. Prometido. 

Penne rigate con gambitas y monte

Penne rigate de monte marinero

A pesar de lo extraño de la mezcla, esta pasta es un buen ejemplo de cómo casan ciertos alimentos que a priori no se nos presentan juntos en la naturaleza. Os presento una pasta que acerca el marisco al terreno de las setas y los espárragos, que une mar y tierra y los mezcla dejando un plato sencillo y sin pretensiones, pero sabroso y garantizado. 

Ingrdientes (2P): 200 gr de penne rigate barilla, un manojo de espárragos trigueros, 200 gr de setas blancas, 2 o 3 ajos tiernos cortados finos, un puñado de almedras (frita marcona) y 100 gr de gambas peladas.

Se prepara el sofrito poniendo en una sartén con unas gotas de aceite los ajos tiernos y las gambas, hasta que se doren ligeramente. Se reservan fuera de la sartén mientras se sofríen las setas, y cuando éstas se doren un poco y se haya eliminado el agua sobrante se le añaden los espárragos. Se marea un poco todo junto se añade un poco de vino blanco (20 ml). Cuando se evapore todo el alcohol se devuelven las gambas con los ajos a la sartén y se remata con un golpe de fuego. 

Mientras hemos preparado el sofrito la pasta se debe haber cocido en agua hirviendo salada durante el tiempo que indique el paquete (esto es muy importante, hay que ser estrictos con el tiempo marcado por el productor). Se escurre la pasta y se suma al sofrito junto con las almendras unos segundos, para que todo se mezcle bien. Se sirve en una fuente y a la mesa. 

Con respecto al parmesano, al llevar algo de marisco se supone que no debemos ponerle ningún queso, pero lo dejo a elección del consumidor. Que aproveche. 

Pollo hindú con arroz basmati

pollo hindú

El mestizaje es propio de las culturas mediterráneas y con este post queremos rendirle homenaje al curry, a la cúrcuma y a la cayena. Un pollo salteado con salsa hindú y arroz basmati que despierta todas nuestras raíces gastronómicas de este lado y otros del mediterráneo.

Ingredientes (2P): solomillos de pollo, tres unidades por cabeza, 1 cebolla, 50ml de vino blanco, 200 ml de nata líquida, 100 gr de almendras marcona frita, cayena molida, cúrcuma, curry, pimienta negra, sal, 200 gr de arroz basmati y un poco de leche semi.

Empezamos calentando agua en un cazo para cocer el arroz el tiempo que diga el envase. Por otro lado picamos la cebolla en picadora, muy fina, y la ponemos a sofreír en una sartén con unas gotas de aceite. A medida que se cueza añadimos el pollo troceado y el vino blanco. Esperamos a que reduzca y ponemos una pizca de cayena molida, otra de cúrcuma, sal, pimienta negra recién molida y una cucharada sopera de curry. Se mezcla todo hasta que esté homogéneo. Se añade la nata y un poco de leche para aclarar la salsa. Se sirve el pollo con la salsa por un lado y por otro un bol con el arroz para acompañar.

Tomates al horno rellenos de champiñones

tomates al horno

Una receta fácil para amenizar el fin de semana. En plan cena ligera, unos tomates con algo dentro y un rato al horno son un acierto seguro. En este caso, queso y champiñones frescos, con algún detalle más. La receta es prácticamente autoexplicativa, pero no obstante paso a detallarla a continuación.

Ingredientes: 1 tomate grande de buena calidad por cabeza (mejor valenciano o raf), dos o tres champiñones de buen tamaño para cada tomate, parmesano para rallar, gouda o emmental en cuña, vino blanco, un poco albahaca, ajo, cayena y pimienta negra molidas. 

Primero que nada lavamos y cortamos los champiñones y vaciamos los tomates, previamente cortados por la mitad. En una sartén disponemos los champiñones troceados menudos y un ajo muy picado a saltear y al minuto se le incluye el relleno de los tomates (con o sin pepitas, va en gustos). Cuando empiecen a coger color se añade el vino y la albahaca, y cuando se reduzca el vino se salpimenta y se reservan. 

A los medios tomates vacíos les ponemos unas gotas de aceite de oliva en el fondo, junto con una pizca de cayena molida y los rellenamos del pesto de champiñones. Los tapamos con una lámina de gouda o emmental y al horno unos 20-25 minutos. Al salir, los disponemos en una fuente y rellenamos los huecos blancos con canónigos, terminando el plato con un poco de parmesano rallado por encima. 

Panecillos gratinados con puerros y gouda

panecillos al horno

Sábado por la mañana, sol (en navidad). Clara de limón y pincho de tortilla en una terracita en la puerta del Mercado Central de Valencia. No sé si será por el trasiego de gente aparentemente feliz y tranquila, por el sabor de la tortilla recién hecha o por el sonido de las cuerdas de una guitarra callejera, pero esta es sin duda una de las mejores costumbres que tiene esta ciudad. Es una visita obligada para todo aquél que le guste el mundo gastronómico, especialmente para los cocinitas de fin de semana. El caso es que he adquirido unos puerros de tamaño XL, una buena cuña de gouda tierno, perejil y algo más y me he dispuesto a preparar esta receta del libro “Brunch, un placer de fin de semana” (Ed. Parragon) del que ya hemos hablado en alguna otra ocasión. Es delicioso mezclar los sabores del puerro tierno y ligeramente dorado con el Gouda gratinado y suave. Os recomiendo perder un poco de tiempo en prepararla porque merece la pena. 

Ingredientes (2P): 3 puerros grandes, una cuña de unos 3 cm de Gouda tierno o Cheddar en su defecto, 1 cucharada de perejil picado, una pizca de albahaca, 25 gr. de mantequilla, sal y pimienta.

Cortamos los puerros por la mitad, desechando la parte verde y las raíces, y los volvemos a cortar en rodajas finas, para que se separe bien. En una sartén grande o cazuela mediana ponemos la mantequilla y cuando esté un poco derretida los puerros y rehogamos durante 5 minutos sin parar de moverlos; hasta que se empiecen a dorar. Los retiramos y les añadimos la sal, la pimienta, la albahaca y el perejil picado; rallamos la mitad del queso y lo removemos todo bien, para que se mezcle de forma homogénea. precalentamos el grill del horno, cogemos dos panecillos medianos y los cortamos por la mitad. Los tostamos ligeramente por la parte de fuera y los disponemos en una fuente de horno. Les añadimos los puerros con generosidad y cortamos el resto del queso en lonchas finas que dispondremos sobre los puerros en los panecillos. Lo metemos todo en el horno unos 15 minutos o hasta que se funda y se dore el queso, quedando ligeramente crujiente. Vamos, una verdadera pasada. Nada más, servir en plato frío y a la mesa. 

panecillos 2