Nada en la nevera

Arquitectura, Diseño, Cocina y más.

Archivo para Segundos

Volcán de gorgonzola

Os presentamos una nueva improvisación exitosa de Nada en la nevera. Un arroz sencillo y sano para un momento de duda donde no se nos ocurra qué hacer y tengamos pocos recursos en el frigorífico.

Ingredientes (4P): 2 cebolletas grandes, 2 tomates de huerta maduros, 400 gr de arroz basmati, 1 pastilla de caldo y 100 gr de gorgonzola.

Sofreímos a fuego lento la cebolleta cortada a tiras con un poco de aceite hasta que adquiera un color transparente y empiece a dorarse; inmediatamente después añadimos los tomates cortados a dados y previamente escurridos y dejamos cocer con la sartén tapada. Cuando veamos que todo coge el color y aroma adecuado añadimos un poco de vino blanco y una hoja de laurel. Una vez haya reducido el vino añadimos el arroz y un diente de ajo entero hasta que todo se mezcle bien. Paralelamente habremos calentado el agua correspondiente con una pastilla o dos de caldo de cocido (o con un caldo comprado o preparado por nosotros); en el momento que el arroz esté bien mezclado con el resto de ingredientes añadimos el caldo y le damos unos 11-13 minutos de cocción a todo el conjunto.

Para terminar, una vez sirvamos cada plato, practicaremos un orificio en el arroz depositado en el plato y “enterraremos” una porción de queso gorgonzola del tamaño de una nuez. Servimos caliente con algo de albahaca y pimienta negra por encima. El que quiera le puede añadir algo de parmesano rallado si quiere hacerlo aún más italiano.

Anuncios

Arroz con chirlas en olla a presión

Un plato sencillo y elemental que se prepara en apenas 10 minutos. Para estos días de hambre y pereza en los que uno no quiere cocinar pero necesita comer caliente sin salir de casa.

Sofreímos unos ajos cortados menudos en la misma olla a presión con algo de aceite. Echamos las chirlas, almejas, berberechos o cualquier molusco de temporada y esperamos a que se abran mientras le añadimos perejil fresco. Una vez abiertas le echamos un poco de vino blanco y esperamos a que se reduzca. Añadimos dos veces y media agua que arroz y disolvemos una pastilla de avecrem o similar. Lo controlamos de sal y cuando el guiso coja cuerpo se le añade el arroz y se tapa la olla, donde lo tendremos unos 6 minutos y medio a fuego medio contados desde que arranque el hervor. A partir de ese momento esperamos a que cese la salida de vapor y abrimos rápidamente para que no se estire la cocción. Lo emplatamos y a la mesa a disfrutarlo!

Atún marinado con salsa de soja

Esta receta, de extrema sencillez, me la pasa mi amigo Antonio Orero, otro fanático de la cocina japonesa como esta bitácora. A él le agradezco un sinfín de consejos culinarios que poco a poco irán apareciendo por estos lares.

Para todos aquellos que cada vez que pisan un restaurante japonés buscan como desesperados el área de sashimi va dedicada esta receta. De manera fácil y rápida se puede tener un plato de pescado fresco en la mesa. Se procede de la siguiente manera: compramos atún fresco y lo cortamos en dados de unos 2x2x2 cm. Lo sumergimos en soja y lo dejamos marinando alrededor de 15 minutos. Lo disponemos cuidadosamente en un plato con un recipiente para matizar con soja y wasabi antes de llevar a la boca, y a disfrutar. Así de sencillo y así de elemental, es resultado es espectacular. Se puede repetir el proceso con salmón, aunque en ese caso conviene mantenerlo en sal previamente un par de horas en la nevera y luego lavarlo con agua fresca antes de empezar con el marinado de soja.

Pollo con manzana adulterado.

Esta es una de esas recetas prestadas que a medida que pasan de mano en mano se van modificando en función de lo que se tiene en casa, de lo que se encuentre en el supermercado, etc. En este caso la receta proviene de una buena amiga con muy buen paladar -casi gallega- lo cual es muy buen punto de partida. La receta original incorpora miel y no lleva influencias hindúes, pero ante un momento de tensión en la cocina, esto es lo que ha quedado. Esperamos que guste.

Ingredientes (2-3P): 6 muslos de pollo, 4 patatas, 4 cebolletas, 2 manzanas, 1 pastilla de avecrem de caldo de cocido, 500 ml de agua, 1 ajo, 1 limón, laurel, azúcar, curry, cúrcuma, pimentón, pimienta negra y sal.

Ponemos el horno a precalentar y empezamos preparando el caldo. Para ello, disolvemos la pastilla de avecrem en una cazuela con el agua con el laurel, el ajo, el pimentón, el curry, la cúrcuma, la corteza del limón y la mitad de su zumo. Esperamos a que hierva un poco para que todos los ingredientes se mezclen correctamente. Mientras tanto en una cazuela de barro engrasada disponemos los muslos de pollo sazonados con sal y pimienta por ambos lados junto con las patatas en rodajas finas, la cebolleta picada y las manzanas (peladas y descorazonadas) a gajos grandes. Añadimos el caldo y justo antes de meter en el horno espolvoreamos con azúcar la parte de los muslos de pollo que afloren. Lo metemos en el horno 40 minutos a horno fuerte, 30 a horno medio y 10 minutos de grill. Y a partir de aquí a disfrutar!

Penne rigate con gambitas y monte

Penne rigate de monte marinero

A pesar de lo extraño de la mezcla, esta pasta es un buen ejemplo de cómo casan ciertos alimentos que a priori no se nos presentan juntos en la naturaleza. Os presento una pasta que acerca el marisco al terreno de las setas y los espárragos, que une mar y tierra y los mezcla dejando un plato sencillo y sin pretensiones, pero sabroso y garantizado. 

Ingrdientes (2P): 200 gr de penne rigate barilla, un manojo de espárragos trigueros, 200 gr de setas blancas, 2 o 3 ajos tiernos cortados finos, un puñado de almedras (frita marcona) y 100 gr de gambas peladas.

Se prepara el sofrito poniendo en una sartén con unas gotas de aceite los ajos tiernos y las gambas, hasta que se doren ligeramente. Se reservan fuera de la sartén mientras se sofríen las setas, y cuando éstas se doren un poco y se haya eliminado el agua sobrante se le añaden los espárragos. Se marea un poco todo junto se añade un poco de vino blanco (20 ml). Cuando se evapore todo el alcohol se devuelven las gambas con los ajos a la sartén y se remata con un golpe de fuego. 

Mientras hemos preparado el sofrito la pasta se debe haber cocido en agua hirviendo salada durante el tiempo que indique el paquete (esto es muy importante, hay que ser estrictos con el tiempo marcado por el productor). Se escurre la pasta y se suma al sofrito junto con las almendras unos segundos, para que todo se mezcle bien. Se sirve en una fuente y a la mesa. 

Con respecto al parmesano, al llevar algo de marisco se supone que no debemos ponerle ningún queso, pero lo dejo a elección del consumidor. Que aproveche. 

Risotto de monte para un día gris

risotto

Aunque parece que el frío se va y llega la esperada época estival seguro que aún nos quedan días grises donde disfrutar de un plato de monte como éste. Pato, espárragos trigueros, caldo de cocido, arroz y mucho chup chup… No puede salir mal en la vida. Un plato calórico que reanimará a un muerto. 

Ingredientes (4P): 300 gr de arroz arbóreo (para risotto), 500 gr de pato a gusto del consumidor, 100 gr de espárragos trigueros frescos, 100 gr. de setas, cebolleta y ajo tierno si apetece, 1,2 litros de caldo de cocido (en este caso gallina blanca), 50 gr de mantequilla, parmesano rallado y un vasito de vino blanco. 

El procedimiento es, como siempre, relativamente sencillo. Primero ponemos el caldo a calentar en un cazo tapado, para no perderlo. Mientras el caldo calienta disponemos la mitad de la mantequilla para engrasar en una cazuela plana y ancha. Añadimos las setas, los espárragos, la cebolleta y los ajos tiernos, todo troceado al gusto. Rehogamos para que la verdura vaya soltando líquido y cuando empiecen a estar listas añadimos el pato troceado en piezas de tamaño medio, para facilitar su cocción. Esperamos hasta que se dore el pato y en ese momento añadimos el arroz y el vino blanco, hasta que se evapore y el arroz haya cogido algo del pato. En este momento la cocina ya debe oler de muerte. A partir de aquí vamos añadiendo el caldo al estilo risotto, es decir, añadimos un cucharón y esperamos a que el arroz se lo beba, sin dejar de remover. Y así sucesivamente durante unos 20 minutos, hasta que el arroz haya soltado todo el almidón y esté hecho pero muy meloso. Apagamos el fuego, rectificamos de sal y pimienta y, por último, añadimos la otra mitad de la mantequilla y el queso parmesano rallado (mejor recién rallado) y lo removemos todo enérgicamente. Servimos de inmediato y vamos calentando el sofá para la merecida siesta.

Merluza al horno francoespañola

merluza al horno

Esta receta es medio española medio francesa. Me explico. Es una receta que unos buenos amigos franceses de mis padres solían hacer cada vez que nos juntábamos las dos familias. Es una receta sencilla que pasó de la madre francesa a mi madre, y ahora de mi madre a mi. Supongo que por el camino habrá ido perdiendo las sutilezas de la cocina francesa para intergrarse en una realidad española. Lo digo porque la receta nunca se escribió hasta hoy y en más de treinta años se habrá cocinado seguro más de cien veces, así que sin duda se habrá contaminado de unos y otros. 

Ingredientes (2-3P): 4 ventrescas de merluza, 10-12 patatas cocidas (de las pequeñas), 1 cebolla grande, 200 gr de gambas peladas, 500 ml de bechamel y 4 lonchas de queso emmental.

En primer lugar, cortar y sofreir la cebolla hasta que esté blanda; si queremos darle un toque francés lo deberíamos hacer con mantequilla; si no, aceite de oliva. Añadir las ventrescas de merluza y las gambas. Sazonar y mantenerlas a fuego medio hasta que la merluza esté dorada. En una fuente de horno, se colocan en la base las patatas cocidas y cortadas en láminas (para agilizar esta parte se pueden utilizar patatas cocidas de bote). Sobre las patatas, se coloca la cebolla con las gambas y encima la merluza. Se cubre con la bechamel y se coloca una loncha de queso sobre cada trozo de merluza. Se precalienta el horno a 250º con grill y se gratina hasta que el queso esté fundido y la bechamel ligeramente tostada. Se sirve inmediatamente.