Nada en la nevera

Arquitectura, Diseño, Cocina y más.

Archivo para restaurante

Espada Preta, Madeira

Paulo David vuelve a golpear arquitectónicamente la isla de Madeira con este espectacular restaurante. Una intervención que incluye, además del restaurante, una piscina municipal, un bar y la reordenación de toda la bahía de Cámara de Lobos. El restaurante, de acceso por su parte superior a través de un particular jardín, se apoya sobre un rotundo muro de roca volcánica manteniéndose ligero y expectante ante la bahía. El arquitecto resuelve con una planta sencilla una parcela triangular de difícil respuesta.

El restaurante tiene una carta agradable y variada, con la mayoría de los platos habituales de la isla. El pulpo es una de sus especialidades junto con las “caldereias” de pescado o marisco. La vista es impresionante y la escasa terraza una delicia para concederse una cerveza antes de pasar al comedor.

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The Great Burger, Tokio.

Siguiendo con este nuevo apartado de Nada en la nevera dedicado a viajes, restaurantes y otras lugares de interés os presentamos The Great Burger: una particular hamburguesería en Omotesando, un afamado barrio tokiota donde disfrutar de buena arquitectura. Los que hayan visitado Tokio sabrán de lo complejo de su entramado urbanístico (las calles no tienen nombres) así que os paso un link con la localización exacta para evitar mareos (aunque toda ayuda es poca).

Nada que ver tienen estas delicias de carne con cualquier hamburguesa probada hasta el momento. Desde su carta de carnes pasando por su elaboración podemos encontrar hamburguesas con aguacate, estilo teriyaki, con gorgonzola o una clásica cheeseburger. Un local pequeño, con mucha personalidad y un servicio simpático y amable son las otras dos guindas de este lugar especial para nada en la nevera.

PD. Les agradecemos la peculiar estantería que decoraba el local porque desde el pasado noviembre es la nueva cabecera de Nada en la nevera 🙂

http://www.the-great-burger.com/

Bar Tomate, Madrid

Os presentamos un restaurante que podríamos definir a caballo entre comer en casa de tu abuela y en un museo del diseño. El grupo Tragaluz ha abierto su primer local en Madrid (después de todos sus éxitos en BCN) y presenta un lugar familiar y entrañable, aparentemente casual pero con mucha mucha concreción. El proyecto, desarrollado por Sandra Tarruella (una habitual en el grupo), cuenta con una estética entre lo industrial y lo popular mezclando piezas industriales recuperadas con maderas macizas y un excepcional catálogo de sillería. Si pasamos al terreno culinario la sorpresa no cesa. Una carta hecha con cariño nos presenta platos elementales pero irresistibles. El horno de leña ofrece unas pizzas deliciosas y obviamente los tomates al horno caramelizados son una de sus especialidades, pero lo más importante de su carta es ver como el eclecticismo del proyecto arquitectónico se traslada con coherencia a la mesa.